El Premio Nacional de Comunicación Cardenal Juan Landázuri Ricketts, organizado por la Comisión Episcopal de Comunicación de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), se ha consolidado como uno de los concursos más importantes para visibilizar el servicio pastoral y evangelizador de los comunicadores católicos en Perú. No es solo un reconocimiento artístico o técnico, sino una forma de subrayar que la comunicación, cuando se vive desde la fe, es un auténtico ministerio al servicio de la verdad y la esperanza.

En su edición 2025, el reconocimiento destacó a Stiven Mego, joven laico, actual responsable de comunicaciones e integrante del Equipo de Pastoral Juvenil Latinoamericana, quién en Perú, también colabora como auxiliar voluntario de comunicaciones en la Comisión de Jóvenes y Laicos. En esta ocasión, fue distinguido como finalista en la categoría Redes Sociales y Plataformas Web.
Su propuesta de plataforma web (educativa), titulada “Plataforma para la Formación en Medios Digitales para la Evangelización Católica”, fue valorada por su innovación y por el impacto que ha generado. La iniciativa ofrece un itinerario formativo en comunicación digital con enfoque católico, destinado a jóvenes, líderes pastorales y misioneros digitales.
Hasta la fecha, más de 500 jóvenes de diversas diócesis del Perú y de América Latina han participado en esta experiencia, recibiendo capacitación técnica, pastoral y espiritual. Gracias a esta formación, muchos de ellos hoy sirven en sus parroquias y movimientos como agentes de comunicación, convirtiendo los entornos digitales en verdaderos espacios de encuentro y evangelización.
Comunicación y misión en la era digital
El proyecto surge de una convicción clara: las redes y plataformas digitales son nuevos areópagos de la misión de la Iglesia. No basta con tener presencia en internet; es necesario estar preparados para comunicar con profesionalismo, ética y espíritu cristiano. Bajo este enfoque, la plataforma funciona como un laboratorio de evangelización digital, donde los jóvenes aprenden a trabajar en red, a generar contenidos con visión pastoral y a responder a los desafíos culturales que plantea la sociedad actual.
Palabras de Stiven Mego
Durante la premiación, Stiven compartió la motivación que lo impulsó a presentar el proyecto:

«Este portal digital está pensado para la formación: es un primer paso para que los jóvenes, en la medida en que crecen las plataformas digitales, descubran también la necesidad de prepararse y de hallar en ellas un espacio de comunión. Agradezco a la Comisión de Jóvenes del Perú y a la Pastoral Juvenil Latinoamericana por la confianza puesta en mí»
Sus palabras reflejan el corazón del proyecto: un camino de formación que no solo responde a los avances tecnológicos, sino que ofrece a los jóvenes la oportunidad de crecer en su vocación misionera. Se trata de una comunicación que se convierte en espacio de comunión, que ayuda a prepararse con responsabilidad y que, al mismo tiempo, abre horizontes de fe, servicio y compromiso social.
Agradecimientos y misión compartida

El joven comunicador expresó su gratitud a la Comisión de Jóvenes y Laicos del Perú, en especial a la Hna. Pilar Neira CCVI, secretaria ejecutiva, por la confianza brindada, y a Daniel Ramos, coordinador de comunicaciones, por el acompañamiento cercano.
Reconoció también a la Comisión Episcopal de Comunicación del Perú, particularmente a Adriana Fajardo, secretaria ejecutiva y organizadora del evento, cuyo compromiso hizo posible este espacio.
De manera especial, subrayó el apoyo del Equipo Latinoamericano y Caribeño de Pastoral Juvenil, así como del equipo de comunicaciones que actualmente lidera, recordando que el proyecto no es fruto de un esfuerzo individual, sino del trabajo en red, la colaboración mutua y la visión compartida de una Iglesia joven y misionera.
Una Iglesia joven que comunica esperanza
Este reconocimiento no solo resalta un proyecto, sino que confirma la necesidad de formar comunicadores católicos capaces de anunciar la fe en los lenguajes contemporáneos. En un continente marcado por la desigualdad y los cambios culturales, los jóvenes encuentran en la comunicación digital un medio privilegiado para dar testimonio de Cristo y construir puentes de fraternidad.
Como recuerda el Papa Francisco, “comunicar es servir, es ponerse al servicio de los demás para construir la comunión que nos hace pueblo de Dios”. Ese es, precisamente, el horizonte hacia el cual apunta esta experiencia: transformar los medios digitales en instrumentos de comunión, evangelización y esperanza para América Latina y el Caribe.